Jul 3 2022

Brisa Festival 2022. Plaza de toro de La Malagueta1, 2 y 3 de julio de 2022. Plaza de toros de La Malagueta

Texto: Mikel Villar | Fotos: José Cortés / Brisa Festival

Sin tomar aliento estoy, rodeado de calor…

Tres días, tres, de buena música en directo en la plaza de toros de La Malagueta, 2ª edición del Brisa Festival, 10 grupos, 17 horas de novedades y de muchos recuerdos, homenaje a los 40 años de Danza Invisible y todo el rango de edades posibles… estamos sin aliento.

Brisa Festival 2022. Plaza de toro de La MalaguetaEn esta ocasión, nos ha ido presentando los grupos y contando algunas anécdotas y chascarrillos un cicerone de lujo como Julio Ruiz, presentador del programa más longevo de la radio nacional, Disco grande, que desde 1971 y hasta el año pasado, ha permanecido en antena, todo para pasar un fin de semana intergeneracional tanto en público, como en estilos musicales.

Viernes arrancando

Con una floja audiencia que hacía lo posible por ocultarse de la solana, La La Love you rompieron el hielo del albero malagueño en su labor de ir calentando motores, para lo que se iba avecinando. Los madrileños, con su estilo indie pop, repasaron los temas más conocidos de su corta pero intensa carrera y tal y como mandan los cánones de un buen homenaje, versionaron Sabor de Amor de Danza Invisible para terminar con su rompepistas El fin del mundo.

Una mezcla de veinteañeros y de mayorcetes entre el público llenaron un tercio de la plaza para recibir a Seguridad Social con José Manuel Casañ a la cabeza, recorriendo sus también 40 años de carrera donde sonaron las inevitables Comerranas, Mi rumba tarumba, Quiero tener su presencia y por supuesto Chiquilla. Impecable sonido, potencia en las guitarras y sus inconfundibles sonidos reagge para homenajear a Danza Invisible con Naturaleza Muerta y para cantar a dúo con Javier Ojeda Solo tú (eres mi pasión). Uno de los momentos del fin de semana para un grupo que demuestra muchas tablas y que consiguió calentar al escaso, pero entregado público asistente.

Mientras el sol empezaba a darnos un respiro y la gente se refrescaba el gaznate con las inevitables pulseritas monedero, Miss Caffeina saltan al ruedo con Alberto a la cabeza vestido con un llamativo traje y abrigo amarillo mostaza, para presentarnos los temas de su nuevo disco El año del tigre y parte de su repertorio más conocido como Venimos o Mira como vuelo.

La primera noche la cerraron con algo de retraso sobre el horario previsto, los catalanes Dorian, que versionaron El joven nostálgico y repasaron sus grandes temas como Paraísos artificiales, Los amigos que perdí o Cualquier otra parte, además de presentar canciones de su último álbum Ritual.

Una noche tranquila, con algo de rock y mucho de pop indie como aperitivo del día grande que se esperaba.

Sábado talludito

La jornada más esperada arrancó en formato acústico y no eléctrico como se esperaba, por un problema de pérdida de equipajes en el aeropuerto, con la malagueña Ana Fabiola López, alias Anni B Sweet, con un look a lo Yoko Ono y calentando la entrada del público mientras repasaba sus temas más conocidos, junto con una versión a dúo con Javier Ojeda de Por ahí se va.

Llegó la hora de un madurito, que no viejo, que saltó al escenario al grito de ¡Málaga, perla del mar! Con su aire de poeta imbuido por el son cubano, Santiago Auserón, alias Juan Perro, presentó los temas de su nuevo disco Libertad. Quemando caña o La ley del camino sonaron hasta que Javier Ojeda hizo acto de presencia para hacer a dúo una versión de A este lado de la carretera (Bright side of the road de Van Morrison), en un concierto en el que Juan Perro fue reacio a tocar temas de su ex-banda Radio futura, excepto por las dos canciones con las que cerró, El puente azul y Semilla negra y que sirvieron para que el público que iba llenando la plaza despertara del letargo.

Como un cañón saltó Mikel Erentxun al escenario al son de Palabras sin nombre, Rozando la eternidad y Entre salitre y sudor, dando al público talludito lo que estaba demandando, clásicos ochenteros con gancho para poder cantar y saltar. Sonó Agua sin sueño como homenaje a Danza en una versión especialmente guitarrera y acompañado por Javier Ojeda para terminar la canción. El público respondía con pasión a cada tema que, a pesar de las variaciones bien traídas respecto a las canciones originales, en cuanto eran reconocidas estas indispensables, la plaza hervía de voces y aplausos, Una calle de París, Esos ojos negros, Cien gaviotas para terminar con En algún lugar.

Danza invisible

Y llegó el momento esperado, tras la presentación de nuevo de Julio Ruiz y con un público bien trabajado por los grupos previos y que llenaba el albero y las gradas, los torremolinenses con Javier Ojeda a la cabeza arrancaron como debe ser, por el principio. Los acordes de Tu voz, de su primer Ep del año 1982 sirvieron para abrir la caja de los truenos, siguiendo con Mercado negro y Tiempo de Amor con unos excelentes Manolo Rubio a la guitarra y Miguelo Batún en la batería.

No faltó ni un tema, Naturaleza muerta, Reina del Caribe, Salsa rosa o Catalina. No falto el mensaje antirracista con recuerdo a la valla de Melilla de Javier Ojeda acompañando a Negros (de cualquier color). No faltaron los acoples de sonido. Ni siquiera falto parar momentáneamente el concierto para atender un infarto entre los asistentes en las primeras filas, esperamos que con resultado positivo. Javier se quitó la camisa, se la volvió a poner, se la volvió a quitar, no paraba de saltar, se bajaba del escenario para cantar entre el público enfervorecido, todo espectáculo.

Momentazo del concierto cuando Ricardo Teixidó se sube con su antigua banda para sentarse a la batería en Ecos y para cantar junto a Javier la mítica Sin aliento. Así estábamos todos, sin aliento, pero quedaban los temas más esperados.

Cambio de ritmo con Yolanda (versión del tema de Pablo Milanés), para retomar la potencia y la locura con A este lado de la carretera, vuelta a los orígenes con Al amanecer del año 83, para terminar soplando las velas de este 40 cumpleaños al son de la inevitable Sabor de Amor y la lisérgica El club del alcohol con un público desatado.

Domingo adolescente

Tras la resaca del viernes y el sábado, se hace más duro volver a La Malagueta y eso se nota en el escaso público del domingo. A pesar de todo, los pocos que estaban, mostraron autentica devoción y entrega ante una Dry Martina que saltó entre temas nuevos como Que te parta un rayo o la canción dedicada a su ciudad Málaga, Al son de la buena vida con sus ritmos que van del pop, al funk sin olvidarse de sus toques swing.

Brisa Festival 2022. Plaza de toro de La MalaguetaUna audiencia abarrotada de adolescentes acompañados y sin acompañar, se agolparon en las primeras filas para disfrutar del concierto de cierre de este fin de semana de música. La navarra Amaia, que a pesar de su corta carrera demostró tener mimbres para esto del espectáculo, repasó los temas de sus dos discos en este, su primer concierto en Málaga. Comenzó sola sobre el escenario, sentada al piano, con Bienvenidos al show y con los asistentes enloquecidos cantando todas las canciones. Un buen chorro de voz le permiten pasar de lo acústico a lo eléctrico sin problemas y el apoyo incondicional de los fans hace el resto.

Buen cierre para un festival intenso, del que esperamos más ediciones.


Brisa festival 2022

Brisa Festival 2022. Plaza de toro de La Malagueta

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