Sep 28 2026

Vicente Amigo en el Teatro Cervantes25/09/2026. Teatro Cervantes.

Texto: Mercedes Aparicio Rizzo | Fotos: @carlosmartinfotografia / @teatrocervantes

Un público entregado se rinde una vez más ante uno de los mejores guitarristas flamencos de la historia.

Discípulo de “El Tomate”, “El Merengue” y Manolo Sanlúcar, Vicente Amigo es una figura esencial de la guitarra flamenca. Comenzó su carrera en solitario en 1988 y se ha convertido en un referente con nueve álbumes de estudio a sus espaldas y numerosas colaboraciones. Vicente Amigo participó en Omega, compuso e interpretó a la guitarra Del Amanecer y ha trabajado con Alejandro Sanz, Niña Pastori o Sting. También ha recibido numerosos premios, entre ellos a Mejor autor flamenco y Mejor compositor flamenco en varias ocasiones, el Grammy al Mejor Álbum Flamenco en 2001 y el Premio Ondas por Ciudad de las Ideas en 2002. 

El viernes en el Teatro Cervantes, el guitarrista nos fascinó con su nuevo espectáculo en directo, en el que interpretó obras de Andenes del tiempo, su último disco, junto con otras de su extensa carrera, acompañado de Ewen Vernal al bajo, Paquito González a la percusión, Añil Fernández a la guitarra y acompañando coros y palmas, Rafael de Utrera al cante y las palmas y uno solo de los Mellis de Huelva (el mellizo que faltaba se ausentó debido a un problema de salud) como palmero principal. Un espectáculo que provocó vítores, largos aplausos y ovaciones y puso en pie al público malagueño al término de la función. 

Vicente Amigo en el Teatro CervantesVicente Amigo empieza solo en un escenario casi a oscuras y se lanza a un primer tema en el que los dedos caminan veloces por el mástil, demostrando una agilidad que, lejos de anquilosarse con los años, parece rejuvenecer en cada concierto. Tiene que detenerse a afinar la guitarra, comenta que es por el cambio de temperatura, pero desde las butacas, los espectadores sentimos que esa guitarra, afinada o no, nos habla muy adentro, en lo más hondo; esa guitarra nos interpela, pero no a los oídos sino directa al corazón. Tras esa primera pieza, aparecen en el escenario los compañeros de Vicente, sus compinches más bien. Las miradas y las sonrisas que intercambian ponen de manifiesto la complicidad entre ellos; se nota que se conocen bien y llevan tiempo compartiendo escenarios y jaranas, y esta confianza da lugar a un espectáculo que va más allá de un concierto para convertirse en una obra de una belleza conmovedora. Destacan de manera especial la destreza del percusionista y la pureza del cante. En un par de temas, acompaña también el malagueño Agustín Carrillo con su flauta travesera: una delicia para los sentidos. Da la impresión de que vamos a perder a Vicente entre sus amigos, pero sucede lo contrario: el bajo, la percusión, la voz, los coros, las palmas, la flauta… no eclipsan la guitarra de Vicente, la enaltecen.

Se suceden las piezas a ritmo de soleá y bulerías, entre otros palos: Tangos del Arco Bajo, Autorretrato, Turrón y chocolate… Cada obra genera una ovación mayor: tras el primer aplauso de un minuto, Vicente da las gracias “por este calorcito”; después de la tercera, se oyen olés y bravos; el clímax de las bulerías hace que parte de los espectadores se levante casi sin querer, como empujados por un resorte: emociones que desbordan.

“Bueno, ya sabes, eso de la monarquía… ¡Pero te quiero!”

Vicente Amigo en el Teatro Cervantes

Así responde Vicente Amigo a un espectador que, tras la presentación del resto de artistas que le acompaña sobre el escenario, grita conmovido: “Y en el centro, el rey de la guitarra flamenca”. A partir de la novena pieza, hay un cambio de luces en el escenario, que se ilumina ahora en tonos anaranjados, y la percusión da lugar a una serie de temas más melódicos. Es una de las señas de identidad de Vicente Amigo, esa fusión de estilos que combina los palos más tradicionales del flamenco, como las soleás, los tanguillos, las rumbas y las bulerías, con canciones más cercanas a la música brasileña y el jazz. 

Tras la última canción, el público salta de los asientos. El teatro se pone en pie a los dos segundos de que la guitarra calle. Vicente Amigo coge esa guitarra que nos ha fascinado durante una hora y media y la sujeta en sus manos en un gesto de ofrenda. Nos dice que ese aplauso que dura minutos se lo merece más ella que él. Agradece el cariño del público llevándose la mano al corazón. Posa esa misma mano en el corazón de cada uno de sus compañeros; un gesto que denota amor y humildad. Salen del escenario entre sonrisas y abrazos. 

Vicente Amigo en el Teatro CervantesPero las luces no se encienden y el público aúlla hasta que Vicente Amigo, Añil Fernández, “el” Melli de Huelva, Rafael de Utrera, Ewen Vernal y Paquito González vuelven al escenario para pegarnos de nuevo a nuestras butacas y cautivarnos con Réquiem. El concierto termina, ahora sí, igual que como empezó: con Vicente Amigo “solo” —esta vez gracias a un juego de luces que deja al resto de los compañeros en penumbra mientras una luz cenital centra la atención en el guitarrista— en el escenario. Bueno, solo no, solo nunca: siempre con esa guitarra que sentimos que no es solo un instrumento, sino que forma parte de su alma.


Vicente amigo en concierto

Guitarra: Vicente Amigo
Guitarra, palmas y coros: Añil Fernández: 
Coros y palmas: Los Mellis de Huelva 
Cante y palmas: Rafael de Utrera
Bajo: Ewen Vernal
Percusión: Paquito González


 

Pinchar para ver los últimos artículos del autor

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Música - Flamenco

una mirada diferente a través de nuestros fotógrafos

 

Videosaludos

Juan Echanove

Nos patrocina


Academia Johana Smith

Turismo Sostenible

Asociación Almijara

Exposiciones de arte temporales

Y además, en Aforo Libre

Publicitarse en Aforo Libre

Tenemos 711 invitados conectado(s)