02/05/2026. Teatro Cervantes
Texto: Elisabet González | Fotos: Carlos Díaz / TC
Zenet, vuelve a su casa para cantarnos y contarnos sus historias más íntimas, con un gran despliegue de emoción, grandes músicos y sorpresas.
El Teatro Cervantes se llenó este primer sábado de mayo para disfrutar de la nueva propuesta musical de Zenet. El artista malagueño volvió a casa a presentar su nuevo trabajo, La voz y las manos, un disco que ha visto la luz hace apenas unos meses. Además de ser un disco muy íntimo, ha servido en parte para rendir homenaje póstumo a su gran compañero, José Taboada. El público, que llenaba prácticamente el teatro, estaba expectante por conocer lo que el crooner malagueño venía a enseñar. La noche fue mágica, llena de grandes músicos y bonitas sorpresas, y el resultado fue lo que podríamos llamar una joyita musical.
En su nuevo trabajo, Zenet se ha centrado en obtener la esencia de la canción, de los géneros que han marcado su vida: diferentes estilos musicales se sucedieron durante más de dos horas de música: jazz, swing, tango, bolero, fados... Como el propio artista contó, su nuevo disco, está compuesto para que la música se pueda tocar, de ahí la voz y las manos.
Zenet se explayó con esa profunda y bonita voz con la que llega a infinidad de registros, acompañado por una banda exquisita. Hasta ocho músicos se juntaron en el escenario por momentos, tocando acordes y algunos arreglos, solo preparados para el directo. Zenet fue un auténtico rey de la escena: cantante, director de orquesta, showman, bailarín y por supuesto actor, desplegando todas sus artes a través de la música.
La noche empieza con un escenario a oscuras, solo se escucha el breve sonido de una flauta que envuelve el ambiente. Se une el contrabajo y la guitarra y cuando Zenet sale a escena, el público arranca en aplausos. El cantante interpreta, con la sensibilidad que le caracteriza, uno de los temas de su último disco, Palabras. Se incorporan el violín, la trompeta, la guitarra española y el saxo, para interpretar los dos siguientes temas, también de su nuevo álbum: Aunque ya no estés y Mensajes borrados. Entra en escena el fantástico Pepe Rivero al piano para interpretar No lo dudes, un tema que no pertenece a su último disco y la trompeta de Manuel Machado los acompaña en perfecta armonía. El concierto arranca y vemos a un Zenet contento, comunicativo y diría que orgulloso de lo que nos viene a enseñar. Nos cuenta su historia particular de los desarreglos que crean él y su compadre cubano y con este cuento nos introducen el danzón cubano Te regalo este danzón. Tras esta magnífica interpretación, el artista interpreta Química y con ella nos deja el amor en el aire.
La voz de Zenet nos atrapa. Sentimos al artista cómodo en todos sus registros vocales, que no son pocos. Llegó al público de una forma muy directa y natural. La energía que impregnaba el ambiente era interesante y misteriosa a la vez. El juego de luces que acompañó a los músicos durante todo el concierto, fue el complemento perfecto para crear esa perfecta atmósfera. El artista nos presenta la segunda parte del recital, la cual él llama valle, aunque nos sorprende porque para nada el valle fue de menor intensidad. En este punto de la noche, Zenet, más intimo si cabe, se va quedando solo con distintos instrumentos a interpretarnos de forma más personal y profunda. Para empezar, nos presenta con gran respeto y honor, acompañado al piano, una increíble versión de Devuélveme tus besos, de Bola de Nieve. Y en este momento también es donde llegan las primeras sorpresas. La primera llega de la mano de una joven guitarrista llamada, Victoria Ruiz, con la cual interpreta una preciosa versión de Alfonsina y el mar. Durante varios momentos de la noche, el artista malagueño hace referencias a lo bueno que él ha podido obtener de las redes sociales y a partir de ellas, nos explica, conoció a la joven. A continuación nos presenta otro de sus temas nuevos, El deseo de volar, esta vez un tema jazzístico, base fundamental de su sonido, dando paso al tango Agárrate a esta canción, también de su ultimo trabajo. Lleno de historias como solo Zenet las sabes contar, nos presenta a su siguiente acompañante. Daniel Casares aparece en el escenario y solo con su presencia y su guitarra provoca una gran ovación entre el público del teatro. Interpretan su creación conjunta, Un fado que mas da, dejando al teatro en plena ebullición. Zenet juguetea toda la noche con sus músicos, con el público y con los distintos sonidos que componen su trayectoria musical y como la mezcla y la curiosidad por los distintos ritmos es su especialidad, esta noche no podía faltar un bolero: Nos fuimos da paso a la ultima parte de la noche.
Y aunque parezca un clásico, lo mejor estaba por llegar. El colofón final vino de la mano del swing, como no podía ser de otra manera, registro aun no explotado durante esta maravillosa noche. El tema Tan lejos tan cerca dio paso a Quién sabe, interpretado por la banda de forma apoteósica. Explosión de poder de una banda que durante toda la noche nos mantuvo con el corazón animado. Zenet se despidió con los temas que el público estaba esperando: Me gustas y Sé que estas pensando en mi, dejando al personal con ganas de levantarse y bailar.
Los músicos se retiran para minutos después salir a ofrecernos un único bis. El tema que ha dado tantas alegrías a Zenet no podía faltar: Soñar contigo. Se despiden bailando, brillantes con Ansias locas, de su último trabajo.
La noche fue indudablemente perfecta. Por más como esta, llenas de música y pasión. ¡Grande Zenet!
Voz: Zenet
Piano: Pepe Rivero
Contrabajo: Lila Horovitz
Batería: Moisés Porro
Saxo y flauta: Aarón Pozón
Trompeta: Manuel Machado
Violinista: Raúl Márquez
Guitarras: Raúl Chiocchio y Julián Olivares