08/11/2025. La Cochera Cabaret.
Texto: Rosa Mª Parra Moreno | Fotos: Rosa Parra
Tony Núñez hace un trabajo actoral encomiable, muy estudiado dramatúrgicamente para adaptarse al monólogo autobiográfico que escenifica enérgicamente. Su voz y la composición musical creada por él mismo para esta obra subrayan y amplían de forma excelente el significado de la misma.

Estamos ante un monólogo a seis voces, ya que es un único actor en escena que representa el trabajo de seis. Para ello utiliza muchos recursos interpretativos que dan viveza al relato y lo constituye en un espectáculo atrayente para el espectador.
Mediante una partitura de movimientos muy estudiada de acuerdo con la dramaturgia del texto, Tony Núñez, que es a la vez el autor, compositor, codirector (junto con Nina Martínez) e intérprete de la obra, construye y contrasta a seis personajes muy diferentes entre sí, con voces, estilos, corporalidad y expresión propia e individualizada.
Todo ello con pocos recursos técnicos, todo a base de interpretación y ayudado por técnicas de indumentaria y música compuesta por el mismo. La música y las canciones nos ayudan a entender el pensamiento del protagonista y de sus espejos, por lo que están muy trabajadas para que el montaje tenga coherencia interna y se muestre al espectador como una unidad.
Destacar el trabajo físico actoral que sostiene el espectáculo y da vida al texto. Se produce un cambio físico, actitudinal y fónico que diferencia a cada personaje que interpreta y lo hace reconocible por parte del espectador. Crea un juego escénico que diversifica la escena y atrae el foco sobre lo que a él le interesa mostrar en cada momento con una maestría que indica su calidad profesional.
La escenografía es una caja oscura que simboliza un lugar indefinido que el personaje de A.J. denomina “La Estación” En ella cuatro maniquíes que irán cobrando vida y transformándose en los personajes que interactúan con AJ, y que como espejos irán desarrollando la trama. Los temas son la autoestima dañada, la inseguridad, los miedos que coartan a las personas impidiéndoles ser ellas mismas y luchar por sus sueños. Toda esta ambientación genera una atmósfera onírica que envuelve al personaje principal haciéndole dudar de la realidad de la misma. Durante todo el tiempo asistimos en ese espacio a una sensación de multitud y movimiento, ayudado pro los efectos sonoros.
La interacción con el público es constante, poniendo al espectador en la tesitura de sentirse parte de los sentimientos que van aflorando a lo largo de la representación.
El proceso creativo de toda esta trama ha tenido que ser concienzudo y dilatado en el tiempo para poder reflejar, de una manera tan fidedigna, una situación emocional tan compleja para simplificarla en cuatro cuadros y mediante presentación, nudo y desenlace, llegar a una resolución que ayuda a todo el que contempla la representación.
La vulnerabilidad humana protagoniza este espectáculo gracias al trabajo de Tony Núñez que se ha preocupado no solo en ponerla de manifiesto, sino también en dar alternativas que puedan apuntalarla y ayudar al desarrollo personal y al fortalecimiento de la autoestima de los espectadores.
FICHA ARTÍSTICA
Dirección: Nina Martínez
Escrito por: Tony Núñez
Composición musical: Tony Núñez
Dramaturgia: Tony Núñez y Nina Martínez
Producción: Tony Núñez y Nina Martínez
Vestuario: Nina Martínez