28/03/2026. Teatro Cervantes.
Texto: Violeta Lara | Fotos: Carlos Díaz / TC
Resulta difícil explicar a quién pueda leer estas palabras, lo felices que salimos todos del teatro. Un teatro completo, y repleto de entusiasmo y alegría desde el momento que entró Pablo López , que junto a su piano, sonrisa y voz, nos contagió la alegría de estar en su tierra cantando sus canciones.
Pablo López es un gran músico que interpreta con el piano y la voz, y también tiene un gran don de gente. En su espectáculo más allá de la conexión de su arte, una clave importante fue su cercanía y afecto, lo que hizo que todos nos sintiéramos más en familia.
Desde el inicio comunicaba su alegría por estar, “el templo es el templo, pero nada sería sin vosotros”. Agradecido y emocionado nos compartió un show de más de dos horas con grandes éxitos y temas nuevos.
Entre broma y reflexión, Pablo nos dijo que llevaba días sin ir a terapia para “no volverla majara” por la alegría que tenía de venir al Teatro Cervantes. El teatro acogió su grandeza con temas como La niña de la linterna, Te espero aquí, Lo saben mis zapatos, El patio, que fueron interpretados y coreados por los espectadores.
Bromas del tipo, "¿cómo habréis encontrado todos aparcamiento con la poca gente que hay en el centro?", despertaba carcajadas. El teatro propiciaba la comunicación directa entre artista y público, y él la aprovechó para sentirse más cerca. Entre los regalos, hizo un homenaje cantando La maza de Silvio Rodriguez, y para contestar a una espectadora cantó Se nos rompió el amor de Rocio Jurado.
Durante algunos temas además, se atrevió no sólo a recorrer el patio de butacas, sino a subir hasta “el gallinero” mientras cantaba Tu enemigo.
La parte final tuvo como protagonistas temas como El Patio, Suplicando y El Mundo, y también cantó el Himno de Unicaja.
Una buena banda de músicos acompaña a Pablo López: Jose Miguel Martínez a la batería, Tomás Novati a la guitarra, Santiago Novoa al trombón, Jessica Estévez a la trompeta y Matías Eisenstaedt al bajo. Grandes músicos para un excelente espectáculo, con una buena producción de sonido y diseño de luces.
Pablo consigue tener cercanía con el público, y demostrar que es un artista consagrado, porque su directo es digno de admiración, volvería a verlo sin duda, porque yo siempre pienso que los músicos demuestran su talento en el escenario y claramente Pablo es un músico excepcional.
Pablo López, voz y piano
Matías Eisenstaedt, bajo
José Miguel Martínez, batería
Tomas Novati, guitarra
Santiago Novoa, trombón
Jessica Estévez, trompeta