01/09/2025. Teatro Cervantes.
Texto: Violeta Lara | Fotos: Daniel Pérez / Teatro Cervantes
Psicomagia, un arte para sanar, es el documental de Alejandro Jodorowsky que se ha presentado en el Teatro Cervantes de Málaga, uno de los pocos lugares donde hemos tenido el placer de recibirlo.
El teatro lleno con público malagueño e internacional, que habían venido expresamente a disfrutar de este momento de encuentro, junto a uno de los tearapeutas/artísticos con más repercusión internacional, entre todos los que buscamos respuestas a la vida humana.
Imagino que todos conocen a Jodorowsky o les suena ligeramente, porque es una persona que a través de la terapia y el arte, ha ayudado a sanar a muchos, con intervenciones, conferencias, libros, películas, teatro… y en este caso, el teatro estaba lleno y el público alegre de poder recibir al que es ya una eminencia dentro del mundo espiritual.
Jodorowsky logra fusionar elementos del psicoanálisis, tarot, teatro, poesía, pintura… desde un lenguaje cercano, y que con actos psicomágicos donde rompe con la rigidez de ciertos procesos de transformación a través del juego, la experimentación y la creatividad.
En su documental que pudimos ver junto al creador, refleja y exhibe casos concretos de su trabajo terapéutico, escenas reales de personas con distintos asuntos existenciales, que acuden a él para sanar. En los trabajos puedes ver cómo a través de la performance, teatralidad, expresión corporal y artística, el ser humano conecta con sus miedos o traumas vivenciales y generacionales, para poder curar, y continuar su vida desde un estado de consciencia mayor.
Durante el documental incorpora fragmentos de su filmografía anterior y comentarios propios, creando puente entre su legado cinematográfico y trabajo terapéutico.
Obviamente no hay una base científica rigurosa que pueda avalar su trabajo, pero su capacidad para conmover y conectar con lo más profundo del ser, se puede apreciar en los casos que comparte, y hay varios que me conmovieron especialmente, cito solo algunos: Un hombre tartamudo desde los seis años, que conecta con su niño interior y pasa un día de juego en un parque de atracciones, para luego conectar con su masculinidad adulta, y hacer un ritual sagrado en una ermita, pintando todo su cuerpo de color oro y pudiendo hablar desde la fuerza sin trabas. Una mujer que pierde a su marido porque se suicida tirándose por un balcón un día antes de su boda, él que había sido paracaidista, y ella, experimenta tirarse en paracaídas para sanar. Mujeres que con su menstruación pintan un cuadro de ellas mismas. Una pareja que se ata las cadenas y las arrastran por la ciudad. Un músico que se disfraza para conectar con su padre y le compone una pieza musical… y un sinfín de ideas donde desde la simbología y el arte, el inconsciente sana las heridas más profundas.
He de decir que la música compuesta por su hijo Adan Jodorowski para el documental es de una gran belleza.
Por último, después del documental hubo un coloquio, que la verdad, estuvo muy mal llevado. La persona responsable de coordinar y moderar no sabía hacerlo, o al menos en este caso, y fue un poco desorganizado, Alejandro no escuchaba y entendía bien las preguntas que se le hacían, y su pareja tampoco aportaba a que pudiera realizarse un diálogo fluído, así que un poco triste pero no sirvió, ni ofreció lo que de algún modo todos esperábamos, que era escuchar a Alejandro y poder comunicarnos con él.
Por lo demás, siento que es una gran experiencia, y como se demostró, el público estaba feliz de poder disfrutar de este regalo, casi único, ya que Málaga ha sido una de las pocas ciudades afortunadas en vivir esta experiencia.

Proyección y coloquio
1.45 h (s/i) proyección + 1.00 h coloquio