17/01/2025. 43º Festival de Teatro de Málaga. Teatro Cervantes
Texto: M. Carmen Sánchez | Fotos: Promocionales / TC
Dado que Las amargas lágrimas de Petra von Kant representa una de las obras dramáticas y cinematográficas más icónicas de los 70, acudimos al Teatro Cervantes en este 43 Festival de Teatro de Málaga con las expectativas bien altas. Explicaremos por qué no nos defraudó.
El autor de la obra fue un icono del denominado, por aquel entonces, nuevo cine alemán: Rainer Werner Fassbinder. Director de cine, teatro y televisión, actor, productor y escritor alemán, entre otros oficios, escribió Las amargas lágrimas de Petra von Kant durante un vuelo entre Berlín y Los Ángeles en 1971. Un año después se estrenaría como película. A Fassbinder le interesaba retratar las emociones humanas como un reflejo de las estructuras sociales y así se percibe en nuestra obra.
La historia versa sobre Petra, una diseñadora de moda de éxito divorciada y con una hija. Vive con su ayudante-sirvienta-esclava Marlene y se enamora de una joven de vida precaria llamada Karin a la que convertirá en modelo internacional. En escena aparecerá su madre y una amiga. Cinco mujeres cuyas relaciones generan dinámicas de poder. El hecho de que Petra caiga rendida por los encantos de una mujer, en 2026 no parece ser motivo de escándalo, pero podemos imaginar la repercusión de una historia sobre homosexualidad femenina a principios de los 70. No obstante, el tema principal es el desamor, el sufrimiento y soledad que genera. Petra sufre una obsesión enfermiza y vive un amor desesperado. Por supuesto que no es baladí que Fassbinder haya influenciado a autores posteriores como Pedro Almodóvar quien retrata el desamor tan magistralmente (La flor de mi secreto).
La versión de Rakel Camacho de Las amargas lágrimas de Petra von Kant es la de una esteta. Porque la verdadera protagonista en el escenario es la estética de la escenografía y del vestuario sin desmerecer en absoluto las actuaciones de las cinco actrices capitaneadas por Ana Torrent como Petra (Rebeca Matellán, Maribel Vitar, Julia Monje y María Luisa San José). El diseño del espacio es vanguardista, futurista; mujeres hipersexualizadas como féminas guerreras. Monos plateados, botas altas y brillantes, pelucas; todo con un tono punk. Se representa el mundo de la moda y el diseño donde todo es artificio. Maniquíes, cabezas de muñecas como copas, brazos desperdigados en el centro del escenario y un gran letrero donde se lee Amor y rabia. Los cambios de vestuario son constantes y la propia Petra empieza muy sofisticada para terminar despojada de artificio, casi desnuda de ropa y de sentimientos.
La música, asimismo, juega un gran papel ya que se interpretan temas en directo: Marlene canta, como no, Lili Marleen (la canción de Marlene Dietrich) y se hace una versión de Wicked game de Chris Isaak. Al finalizar la obra, Nina Simone cierra el telón.
Rakel Camacho ha actualizado el simbolismo de Fassbinder a nuestro siglo apostando por la imagen pero conservando y trasmitiendo las relaciones de poder, la necesidad tóxica de vernos aceptados por los demás y la soledad que conforman el mensaje del genio alemán. Nos encanta la estética y los recursos empleados para tal fin, aunque somos conscientes de que no será apreciada por todos los públicos. Nosotras la disfrutamos y la recomendamos.
De Rainer Werner Fassbinder
Versión Rakel Camacho
Con Ana Torrent, Rebeca Matellán, Maribel Vitar, Julia Monje y María Luisa San José
Dirección artística y escénica Rakel Camacho
Vestuario, Pier Paolo Álvaro y Roger Portal (AAPEE)
Diseño del espacio escénico, Luis Crespo
Pentación Espectáculos y Nave 10 Matadero